Roberto García Minguillán de Gregorio · Almodóvar del Campo volvió a vivir dos festejos taurinos de gran nivel. El cartel del sábado 21 de septiembre, levantó una gran expectación entre los aficionados, provocada fundamentalmente por la presencia de los tres triunfadores de Madrid. Por desgracia, la incesante lluvia, de manera inesperada, también se unió a la fiesta.
CURRO DÍAZ
Abrió cartel un torero artista como es Curro Díaz, que, en plena sazón profesional y artística, le tocó bailar con la más fea. Su primer toro adoleció de fuerza y casta, y el cuarto de Torreherberos apenas dio opciones al torero de Linares. Esfuerzo y tesón por parte de Curro, que dejó en su primero un ramillete de verónicas y una media de las que se quedan grabadas en la memoria. En ambos hizo un sincero esfuerzo, e incluso en el cuarto, con el que tragó lo indecible, dejó algunos muletazos memorables, con el sabor y el buen gusto de su particular toreo.
PACO UREÑA
Paco Ureña, torero de la temporada, se las vio con un primer toro escaso de fuerzas y el fuelle necesario para perseguir la poderosa muleta del torero de Lorca, faena de menos a más, bastante hizo el torero por mantener el interés del público e intentar que su enemigo no rodara por los suelos.
En el quinto, el mejor toro de la tarde, fue otro cantar, y el toreo de Lorca cuajó la que es, posiblemente, la mejor faena de esta temporada en nuestra provincia, toreó con una verdad y un sentido del temple colosal, dio los pechos en los cites, se enrosco con el toro, y tiró de él con una despaciosidad superlativa. Hubo muletazos por uno y otro pitón realmente sublimes, destacando varias tandas de naturales de órdago. Todo esto fue aderezado por la estética y el mando, y por si fuera poco, aliñado con la pureza que hicieron que su labor tuviera la importancia de una faena grande, y lo fue, una obra rotunda de entrega y buen toreo. Pero pinchó y perdió los máximos trofeos, quedando todo reducido a una solitaria oreja, que supo a poco, muy poco. Por cierto, dejó un quite por verónicas que dejó a todos “boquiabiertos”. ¡Qué manera de torear con el percal!,
¡Qué suerte ha tenido Almodóvar de ver torear de manera cumbre a Paco Ureña!
DAVID DE MIRANDA
David de Miranda tuvo una tarde triunfal en Almodóvar del Campo, resultando el triunfador numérico del festejo, al cortar un total de tres orejas. Desorejó a su primero de Torreherberos, con clase y duración, y comenzó el recitar con un ajustadísimo quite por saltilleras. Faena de poder, dominio y un valor descomunal. Lo bordó el onubense que enloqueció a los tendidos con su toreo parsimonioso, de mano baja, profundidad e improvisación, como lo demostró en una arrucina que hizo que aquello estallara en los tendidos, y es que en la fiesta de los toros no puede faltar la emoción. Lío gordo de David que cuajó una gran faena en su primero. Además, mató a la primera y las dos orejas fueron pedidas de manera unánime y que fueron concedidas por el palco que, dicho sea de paso, ha estado con seriedad y rigor toda la feria.
Una más sumo del sexto, el de más presencia, pero de escaso juego. Esfuerzo, tesón y valor descomunal por parte de Miranda, hasta conseguir arrancarle una oreja y redondear una tarde de triunfo y puerta grande junto a Ureña.
Al día siguiente se celebró la novillada de feria, con la novillada de “Villamarta” que tuvieron buena presencia, pero sólo eso, todo fachada; a excepción del buen quinto, que se le premió con la vuelta al ruedo.
CARLOS ARANDA
Carlos Aranda se las vió con un primer novillo “que pegaba bocados”, pero en ningún momento perdió la compostura y las formas. fue un trasteo marcado por el valor y la verdad de un novillero que venía dispuesto a darlo todo. Se tiró con decisión con la espada, y fue prendido de manera aparatosa por el novillo, y milagrosamente, salió ileso. Hubiera cortado el primer trofeo de la tarde de haber estado más certero con el acero. Por cierto, esta faena fue brindada al que suscribe esta crónica.
Cortó las dos orejas del cuarto. Muy torero fue el comienzo de faena doblándose con el cornúpeta con majeza y sabor, luego llegaron tandas por el derecho presididas con hondura, clasicismo y personalidad. El de Daimiel dejó retazos de toreo caro en una faena importante y redonda que coronó de gran estocada y cortó las dos orejas pedidas con mucha fuerza.
EMILIO SILVERA
Emilio Silvera dejó su mejor actuación con el buen quinto, con el que toreó con temple, poso y ligazón por ambos pitones. hubiera cortado las dos orejas de haber estado más certero en la suerte suprema. Aun así, dejó muy buenas sensaciones y le cortó la oreja.
“EL GALO”
“El Galo” estuvo bullidor toda la tarde y gustó a la afición almodovareña, de manera especial a los jóvenes peñistas de sol, toreó con el capote con soltura y gallardía, banderilleó con ímpetu, aunque no con mucho acierto. El trasteo muleterial fue completó y hubo de todo, bueno y menos buenos; por una parte, hubo fogonazos de buen toreo; y por otro, toreo de cara a la galería y algo embarullado y exentos de temple. Aun así, su forma de agradar y entrega sin fisuras, que nadie lo duda, fue recompensado con un meritorio trofeo.